Primer Verano En Piedras Verdes: Libro Juvenil de Aventuras, Suspense Y Fantasa (a Partir de 12 Aos), Paperback/Enrique Gomez Medina

Primer Verano En Piedras Verdes: Libro Juvenil de Aventuras, Suspense Y Fantasa (a Partir de 12 Aos), Paperback/Enrique Gomez Medina

83.56 RON
Harry Potter o El Hobbit? J. K. Rowling o Tolkien? Quiz no tengas que decidir entre los libros juveniles m s vendidos de la historia. Llega Piedras Verdes, un universo de aventuras, suspense y fantas a que te arrastrar entre dos mundos en guerra. El de cuatro chicos que creen que este ser un verano normal, hasta que descubren el oscuro secreto que guarda Piedras Verdes. Y el de Abhad, el carpintero de barcos que un d a se encuentra con un bardo guerrero y con Elbe m el mago. El Rey Rojo, que todos cre an muerto, renacer con m s poder que nunca para hacerse con los Cuatro Reinos."Fantas a tratada con tal realismo que creer s estar leyendo novela hist rica""De esos libros infantiles que pueden ser le dos a cualquier edad""One of the best Spanish books of the last years" About the Author Nac en Carabanchel (Madrid), a una edad sin duda demasiado temprana. Me cost adaptarme al colegio, donde me llamaron "Quique el nuevo" hasta octavo. All me ense aron a leer, escribir y dibujar, pero sobre todo le cog gusto al teatro. Cada d a estrenaba una obra nueva, como " Ay, mi tripa!" o "Me torc un tobillo al pisar mal el bordillo." Tras una febril adolescencia en la que devor libros y tebeos a raz n de siete docenas por semana, ingres en la universidad. Fui mal orientado por una moneda que lanc al aire en la fila de inscripci n, y acab en una ingenier a. Solo me salvaron de la locura las escapadas que hac a para buscar a mi novia en la Aut noma. Despu s me cas (s , con la misma chica, que me sigue gustando como entonces), tuve dos hijos y madre! c mo cambia la cosa. S lo me dedico un rato a m mismo cuando est n dormidos, porque el resto es suyo, hasta el d a en que digan "Pap , no tienes nada que hacer, por ejemplo, en Pernambuco?." Es por eso que leo y escribo a las cinco de la ma ana. Y me acuesto a la misma hora que ellos (as es que, por favor, no me llamen a partir de las nueve). Y tambi n sospecho que es por eso que me siento tan feliz.